Mi casa, teléfono

El día de hoy estaba dedicado enteramente a la búsqueda de casa. En Incredible India, el hecho de que tu tengas un horario programado con diversos propietarios y property dealers no significa que se vaya a cumplir en ningún caso. Así que ni corto ni perezoso, en mi día libre, me he levantado a las 8, me he puesto en marcha para llegar a las 10 a la primera visita. El hombre, Jate, no se ha presentado. Primero le he llamado y ha dicho que venía, luego ha llamado un tal Atul o Amur o algo así y me ha dicho que cuando quedábamos. Como tenía varias citas hoy, pues le he dicho que a la 1 y cuando he vuelto a llamar a Jate, se ha puesto A*** y me ha dicho que si habíamos quedado a la 1 porque le llamaba ahora. Total que no he entendido nada, pero finalmente Jate no se ha presentado y A*** ha quedado delante de una gurudwara conmigo. Tonto de mi, he pensado que el tal A***, era el property dealer Arvinder, el sikh, que tiene su oficina delante de la gurudwara. Así que he ido directamente a la oficina, en lugar de a la gurudwara. Allí el tipo sorprendido me ha preguntado si quería ver la casa, y le he dicho que, pues claro! Y entonces he visto que me estaba equivocando. Arvinder me ha insistido si había visto la casa antes… y yo diciendo que no, pero claro, es que hablábamos de casas diferentes. Total que he tenido que librarme de él como he podido, ante la inminente llegada de A*** a la gurudwara. Mientras esperaba a este tipo, el sikh ha vuelto con un par de ofertas, porque me veía desde su oficina… mierda!

Cuando A*** ha llegado no tengo ni idea de quien era, pero ya en pleno apogeo de mi desespero me he subido a su moto y me he paseado por NFC, básicamente. Después de mucho paseo hemos llegado a un callejón lúgubre y cutre donde una mujer detrás de una puerta metálica, enseñando parte de sus carnes, ha manifestado su desagrado porque un extranjero ocupara su casa y no me ha dejado ni entrar a verla. O sea, ocasión perdida.

A las 12 tenía que revisitar una casa que me había gustado pero que descarté por el ruido, ya que hace casi esquina con Outer Ring Road y Mathura Road, dos de las peores arterias de la ciudad. Pero, ante mi desespero actual, quería volver a verla. El propietario vive en Bangalore, demasiado lejos para controlar qué hago, y me parecía recordar que el lugar estaba bien y la colonia es posh. Así que ya tenía la visita concertada y el property dealer Mitlesh va y me dice que por la noche. Bueno, al final no ha sido ni por la noche porque no ha llamado. A cagar!

Luego he ido al centro y me han dado trabajo y más trabajo por si me aburría. Con un poco de suerte y después de rogar he conseguido un papel que dice que trabajo en la universidad, primer paso para conseguir el certificado que vivo en la Guest House, primer paso para registrarme como extranjero residente en Delhi, cosa que debería haber hecho en los primeros 14 días de estancia en la ciudad… alguien da más? En la Guest House, básicamente, me he deprimido, porque el señor con la barba teñida de henna me ha dicho, como siempre, vuelva por la tarde. Y eso que he estado batallando y esperando un rato. Por la tarde, cuando he vuelto, estaba rezando… :S

En el intervalo entre este acontecimiento desastroso y las visitas vespertinas a propiedades de la zona, he dado una vuelta por tres barrios que no había considerado, por ser un poco pobres y congestionados: Gaffar Manzul, Jamia Nagar y Jor Bai. En ninguno de los tres he conseguido dar con un property dealer, cosa que convierte en casi imposible dar con una casa vacía. En el caso de Jor Bai, he corroborado que allí no podría vivir yo, ni que fuera el protagonista de La ciudad de la Alegría, pero en los otros dos casos, podría haberse considerado.

Por la tarde-noche, he ido a ver un piso zulo, donde 2 de las 3 habitaciones no tienen ventanas. Pero el precio es razonable, el area buena, y el desespero crece, así que lo estoy considerando. El otro piso que tenía que ver ha sido un fracaso, porque el API no ha conseguido la llave. Y lo hemos aplazado hasta el viernes.

Los otros dos property dealers, uno de los cuales el ya famoso A***, no han dado señales de vida. Así que he insistido con el teléfono hasta que el de Bharat Nagar me ha dicho que no podía enseñarme nada porque no tenían las llaves, pero que tenía tres lugares. He ido a su oficina; ninguno de los tres cumplía las condiciones que le dije… un desastre. A*** no ha dado señales de vida hasta más tarde, cuando me ha informado que MAÑANA ME ENSEÑARÍA LAS CASAS. Pero es que yo mañana trabajo todo el día…

Así que ante tal fracaso absoluto, he decido cenar lo que me apeteciera, compararme un poco de crema hidratante que se me está poniendo la piel reseca e irme a casa a contar mis penas en este blog. Y cuando termine, me pondré a corregir todos los textos que me han pasado. Hoy, no me siento afortunado. Quiero volver a casa!