La cigarra y la hormiga

Seguro que todos recordáis la fábula de la cigarra que en verano tocaba la guitarra y en invierno se moría de frío. Pues no la saco a colación por el frío que hace en Delhi, sino por las hormigas, que si os pensábais que solo trabajaban en invierno, estábais equivocadísimos. Ayer me dejé una bolsa de plástico minúscula con una bola dulce (algo parecido a un ladhu, pero distinto) en el suelo de la habitación. Esta mañana, cuando me he levantado sólo había un papel de periódico y no me he acordado que dentro estaba la bolsa con el, digamos, ladhu. Total que me he ido y al volver he vuelto a ver el periódico y he pensado que era un desordenado por no haberlo recogido esta mañana.

Sorpresa, sorpresa. Debajo del papel de periódico había miles de hormigas de un tamaño considerable, pues ya se sabe que los ladhus engordan, y del ladhu solo había quedado el papel… en un día se han fundido un ladhu! que cabronas las tías… lo que no entiendo es que seguían buscando bajo el papel de diario, porque ya no había nada que llevarse a la boca.

Moraleja: no hay que dejar comida en el suelo.