Zomsa

Ladakh Buddhist Vihar, Delhi

Una vez descubierto que el mítico Amdo ha desaparecido de las calles de Monastry, o sea Ladakh Buddhist Vihar, y ha sido substituído por una tienda de zapatos y zapatillas de plástico o de polipiel, es una ardua tarea encontrar un local que pueda substituir esos momos y esos thenthuks, el tingmo mojado en salsas especiadas, la luz quebrada que levemente iluminaba la foto del Dalai Lama mientras una mujer se desentendía de todo tras el mostrador. No había lavabo, así que tenías que ir preparado, y si la necesidad acuciaba igual te dejaban subir a una cosa que tenían arriba y que nunca logré descifrar si era una casa o que?

Hoy he cenado en Zomsa, que siempre me había parecido la versión más decente del restaurante tibetano en el barrio. En efecto, la luz era algo más clara y el aspecto de las mesas e incluso de la salsa de soja que acostumbra a almacenarse en las salseras durante semanas y espesa inevitablemente, parecían menos mugrientas, de hecho no eran nada mugrientas (la salsa de soja, bueno, tal vez tenía algunos días). Otra cosa es que la carta incluía todos los platos tibetanos que uno debe probar en Delhi y alguno que otro que no se podía tomar en Ambdo, como el Kothay, momos fritos por la base, de pollo y de cabra.

Algo maravilloso de los restaurantes de Majnu ka Tila y de Monastry es que la clientela es fundamentalmente tibetana, y aunque uno tenga la intuición que lo que se sirve es una interpretación india de la comida tibetana, la continua afluencia de locales exiliados da a entender que es lo suficientemente buena como para recordarles a su hogar. Lo cierto es que a mi no me recuerda a Barcelona, aunque me sirve de pausa entre thali y thali, entre picante y especiado… El estómago lo agradece y el bolsillo más, pues Zomsa como sus vecinos del barrio se puede catalogar de más que económico.

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