NFC fiesta privada

En Delhi, hay que tener una buena red de contactos. Al parecer no me está constando mucho conseguir algunos excelentes, que me hacen quedar como un maharajá de la vida social, cuando apenas salgo fuera de los límites de Jamia. El otro día me visitó la lectora de Varanasi con dos amigas recién llegadas de Madrid y Salamanca. El deseo de la primera era ver la India más moderna, donde los jóvenes van con ropa “normal” y hacen lo que los jóvens en España o en cualquier otra gran ciudad del mundo. Salen, bailan, bebes, se besan… Pues se lo serví en bandeja, con un poco más de lo que ella podái esperar. Tras menear el esqueleto en PnP, el DJ se acercó a mi tras la sesión y me ofreció ir a una post party en NFC, New Friends Colony. La fiesta era una copia exacta de su sesión en la discoteca. Una mezcla de éxitos hindi y americanos, con un montón de jovenes de clase media alta, tirados por las habitaciones, de pie sobre el sofá de piel blanca, bailando en el comedor decorado muy estilosamente con unas Venus de Milo sobre el suelo cubierto de restos de cerveza. Unos sirvientes iban preparando cosas para picar hasta las 4 o 5 de la noche, mientras los ilustres invitados se entretenían en copar su sed de alcohol e intentaban ligar un poco por allí un poco por allá. Y así estuvimos un buen rato bailando, charlando con este y con aquel, bebiendo algo y pensando que la India, a veces te puede sorprender tanto que ni el Incredible India da para expresarlo.

El final de la fiesta fue algo más sórdido, con un tipo pidiendome que intercediera para tirarse a una de las tres españolas, la mitad de la población alcoholizada hasta no poder decir biblioteca, los sirvientes de la casa limpiando el desastre que habíamos dejados los participantes en la fiesta y el DJ ofreciéndose a llevarnos a casa con una de las chicas tiradas sobre nosotros, apretujados en un cochecito casi de juguete. Too much!

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Un pensamiento en “NFC fiesta privada

  1. Al final de les festes sempre arriba la desesperació, perquè un no vol que s’acabi… quan les llums de la pista de ball s’encenen la gent torna de cop a la realitat… i la realitat és deforma… i estem borratxos, i tornem a ser el que erem abans d’arribar, quan el cotxe era més espaiós…

    abraçades!

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