Vergüenza ajena

Estoy enseñando español aquí. Tal vez no sea el mejor profesor de la India, pero seguramente muchos pensaban que con el aterrizaje del Cervantes en Delhi el nivel iba a aumentar. Lo cierto es que el mastodóntico bloque blanco nuclear en el centro de Delhi, detrás del Templo de Hanuman en CP impresiona. Sorprende por los monos correteando por sus muros, el brillante color de sus paredes, las cristaleras impolutas… Encajado entre el mercado de churiya (espero haberlo escrito bien) con sus coloridos puestos que brillan por la noche  y el transitado templo de Hanuman, que si no es uno de los más bellos de la capital, si que goza de cierta popularidad, el Cervantes viene a erigirse en un símbolo de la cultura española en la India. Por todo ello, más que nada, sorprende que a nadie se le hayan puesto los pelos de punta ante la primera y aberrante falta de ortografía que cuelga de sus puertas. ¿No?

Neuva Delhi?