Ahora que no soy turista…

… no puedo reservar los billetes de tren en la oficina de turistas extranjeros de New Delhi Trains Station. Esperé durante unos minutos en la cola, para que me dijeran sin ningún tipo de miramientos que no podía reservarlo allí porque tenía un visado de trabajo. Eso me lo olía yo des del primer momento. Lo que  no podía esperar es que fueran tan bordes. Además me mandaron a una cola de indios que duró unos 30 minutos y que me llevó ante una ventanilla tras la cual el señor Kumar me informón que allí no era, que debía ir a la 31. Después de hacer la cola en la 31, otros 30 minutos, el señor de la ventanilla, otro Kumar, me dijo que allí no era, que fuera dos edificios a la izquierda. Como había muchísimas ventanillas decidí descartar a todos los Kumar, al menos la mitad de los oficiales que trabajan en ese lugar, y me decanté por un Verma. Este apenas hablaba inglés pero me informó que mi tren estaba lleno y que podía coger otro, que n o me iba demasiado bien, estando en lista de espera 68, con lo cual si no conseguía asiento siempre podía hacer las 12 horas de viaje de pie… no reservé, está claro. Me fui a comer, a buscar vuelos para Varanasi y meditar sobre qué hacer. Cuando ya tenía decidido volar, resultó que tuve que volver al edificio de reservas para la vuelta. Entonces otro hombre, de cuyo nombre no quiero acordarme, entregando el mismo papel que al señor Verma me anunció que era el número 1 en la lista de espera en el tren que yo quería, y me animó a continuar con la reserva. Así que después de aproximadamente 4 horas volví a casa con unos billetes de tren que tal vez me lleven a Varanasi o tal vez me dejen en tierra…

Y la pregunta es, porque ninguno de los primeros señores de trenes de la India me dio la información adeucado, y en cambio se regodearon en mi merodeo por la estación abarrotada… ¡qué crueles!

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