Racismos

Recientemente han aparecido numerosas noticias en los medios indios sobre ataques racistas en Australia contra estudiantes indios. Es habitual en la prensa india que cualquier menor incidente en que se vea envuelto un indio en el lugar más remoto del mundo, aparezca como gran noticia internacional. Esta vez han sido los sucesivos ataques en la ciudad de Melbourne que por us recurrencia, no parecen un incidente menor. Sin la voluntat de minimizarlo, pero si de matizarlo, deseo escribir sobre el tema. Es siempre una mala noticia oír aque estas cosas suceden, pero a menudo se apunta a Occidente (suponiendo que Australia esté en Occidente) como el único hogar de tales comportamientos. Discriminar a alguien por su apariencia es algo que hacemos continuamente todos, la información visual pasa al cerebro donde tenemos archivados los estereotipos que nos cuentan cosas acerca de este o aquel personaje según su tipología. Todos usamos lla fórmula los indios son cual, los chinos se comprotan de tal manera, los españoles son así o los catalanes asá. Repito todos, sin excepción, y algunos con bastante ligereza. Cuando este proceso humano se convierte en trato discriminatorio, denigrante o, en sus peores formas, violencia, hablamos de racismo y xenofobia.

Pues bien, en la India no estan nada a salvo de la acusación. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Por nuestra piel clara somos tratados distinto en la India, aunque no demasiado mal a parte de la sistemática recurrencia al timo y algunos acosos sexuales de pequeñas dimensiones (nada menores para las que los sufren) más habituales de lo que uno querría pensar. Pero los indios discriminan a los indios, los del nordeste, de ojos rasgados, pero tan indios como un punjabi, un tamil o un bengalí. Me alegro de que, al menos, Hindustan Times haya tenido la decencia de darle la voz a una “chinki” que cuenta como habían sido sus tiempos en Delhi, y como es ahora vivir en Australia, como la presión sobre ella por ser diferente era mucho mayor en la India y el desconocimiento de mucha gente sobre el lugar de donde ella venía, que muchos situaban en países extranjeros.  Además de apuntar a los demás por sus errores, hay que mirarse al ombligo y hacer algo de autocrítica. Por suerte, en este país hay muchas voces y  bastante libertad como para  que eso suceda.

http://www.hindustantimes.com/StoryPage/FullcoverageStoryPage.aspx?sectionName=HomePage&id=3d6a0f35-daff-4e5e-a85d-8be4f70b2cf8ReverseRacism_Special&Headline=’Oz+more+welcoming+than+Delhi’

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