Asalto a la duna

Aquella mañana, la duna de Pushkar estaba tranquila, viviendo apaciblemente la lenta erosión del viento. En su cima una línea curva parecía anunciar la nada un paso más allá: el abismo. Sin embargo, al llegar al borde un salto descubría un mundo en perpendicular, una caída brusca sobre la fina arena, unos rebolcones y un volver a empezar. Diversiones de niño para algunos bastante adultos.

saltos al vacío

 

P.S. La duna no se quejó,  pero la dejaron hecha un trapo (léase queso gruyere).

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3 pensamientos en “Asalto a la duna

  1. Hace unas semanas que descubrí este blog y la verdad es que me parece un modo original de conocer un poquito más la India, tiene que ser un país increible… Justo en un mes estaré en Delhi 😉 Algún consejo??

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