Siempre con educación

Ayer, recuperé una de aquellas sensaciones que catalogo como minucias. Pasó en un instante. Ibamos conduciendo por una de las arterias principales de Delhi. Digo íbamos, pero en realidad conducía el autorickshaw-wala. El tráfico era denso y por la derecha un todo terreno urbano, de estos que se ven cada vez más a menudo en España, un coche enorme, excesivo para la ciudad, nos pasó a tocar. Lo conducía una mujer con enormes gafas de sol y criaturas en el asiento de atrás. Algo parecido a una escena de salida de colegio en Barcelona a las cinco de la tarde. El conductor del autorickshaw la miró y le gritó algo del tipo, mujer tenías que ser. Pero, ahí va la grandeza, en lugar de usar un tono despectivo y alguno insulto adyacente, le dijo memsahib aram se. Memsahib es una palabra para tratar con respeto a una mujer, algo que suene a corte mogol, algó así como un señora con algo más de caché. Lo dijo como una queja, pero también como una súplica  y a la vez con resignación. Y a mi, me pareció digno de ser contado en este blog.

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