Ejercicio de retórica

1. Substituya la palabra China por India y Pekín por Delhi y comente el texto.

Algunos países actúan como una droga. Es el caso de China, que tiene el sorprendente poder de convertir en pretenciosos a todos aquellos que han estado allí, incluso a todos aquellos que hablan de ella.

La pretensión induce a escribir. De ahí la ingente cantidad de libros sobre China. A imagen y semejanza del país que los ha inspirado, esas obras son lo mejor (Leys, Segalen, Claudel) o lo peor.

Yo no fui la excepción a la regla.

China me había convertido en un ser tremendamente pretencioso.

Nada permite tanto dárselas de algo como decir: “Acabo de llegar de China”. Y todavía hoy, cuando intuyo que alguien no me admira lo suficiente, recurro a un “cuando vivía en Pekín”, pronunciado como quien no quiere la cosa y en un tono de voz indiferente.

Es una especificidad real, ya que, después de todo, también podría decir “cuando vivía en Laos” que resultaría mucho más excepcional. Pero no tiene tanto glamour. China es lo clásico, lo incondicional, es Chanel nº 5.

[Amelie Nothomb, El sabotaje amoroso]

Nada que comentar. No puedo estar más de acuerdo.

Un comentario sobre “Ejercicio de retórica

  1. Comentario de texto: coherencia textual, vocabulario variado,… opinión personal: no estoy de acuerdo. Para dártelas -como dice- visitas China pero no países como la India y,a juzgar por lo que escribes en alguna de tus entradas, tú lo sabes bien.

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