Estambul – Delhi

Estambul es la parada perfecta entre Barcelona y Delhi. De hecho, es la parada perfecta entre Europa y Asia. No en vano la ciudad se asiente en el límite geográfico y espiritual de Europa.

Estambul goza de un bocado de todos aquellos países que me fascinan. Las coloridas mercancías de los zocos arabescos tienen un orden germánico en los puestecitos del Gran Bazar y las especias con sus precios exactos estan armónicamente dipuestas en el antiguo mercado de especias. La avenida Istiklal tiene el encanto y la vida de las Ramblas o el Portal del Angel de Barcelona, o de cualquiera de las grandes calles comerciales de Europa, pero los kebabs girando incesantes al candor de un pequeño fuego de gas nos traen immediatamente a Oriente Próximo. El Mediterráneo se inspira en el aire, el estruendo del tráfico marítimo incesante se une al oleaje y el ajetreo de locales y turistas por los únicos puentes que cruzan el Mare Nostrum. Para hacer justicia, el mar que baña Estambul es el Mar de Mármara, pero el cambio toponímico no nos aleja de ese Medietarráneo nuestro, el cielo azul, los colores intensos, el aroma de salazón en el aire y, como novedad, los minaretes apuntados de las mezquitas otomanas cubiertos por oscura pizarra.

El Bósforo, el Cuerno de Oro, Hagia Sofia, Topkapi… Estambul está llena de nombres de resonancias tan exóticas como sugerentes. Cada barrio suena familiar ya sea por por la historia, Sultanahmet, Çemberlitas, Pera (Beyoglu), o por el futbol, Fenerbaçe, Besiktas, Galatasaray. Turquía es en Estambul un lugar, cercano, conocido, europeo. Y luego está el mar. Siempre el mar.

En mi transición continental, que apenas duró día y medio evité tocar la orilla asiática, en una especie de resignación a mis raíces. Paseé por la Estambul europea sintiéndome dentro y fuera de casa, con la fascinación de quien descubre Oriente, pero siente que podría llegar a formar parte de esa sociedad ambigua, que vive a caballo de siglos de indefinición, de dos continentes, de varias culturas… La localización más fantástica para desarrollar la falaz división entre dos continentes, Europa y Asia, que nunca estuvieron separados más que por líneas imaginarias.

Un comentario sobre “Estambul – Delhi

  1. Gracias por dejarme un comentario. Tu espacio es maravilloso, es una página que te hace viajar, donde la cultura es increible.
    Gracias por esta dedicación, gracias por enseñarnos tanto =)

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