El español en la maleta

El proyecto me pilló por sorpresa. Me enteré de rebote y me ofrecí a escribir el capítulo de India cuando estaba a punto de marcharme. Fue, sin duda, un periodo de gran reflexión sobre lo que me había ocurrido, sobre la figura y la función de lector de la AECID. Llegué deseando vivir en esta ciudad, me sobrecogió, me emocionó, y en algún momento me empezó a expulsar. Y, aunque parezca mentira, sigo aquí.

Tuve claro desde el primer momento que no era posible concentrar la experiencia india en las páginas que me correspondían. Pero, más allá de describir mi tarea como docente en Jamia Millia Islamia, la universidad musulmana de Delhi, lo indio teñía mi experiencia, personal y profesional, de una forma tan abrumadora, tan brutal, que abordar el funcionamiento de mis clases era absurdo fuera del marco geográfico y cultural tan incomprensible como adictivo de la India.

Este proyecto es una muestra del nuevo mundo que puede ser. Un libro a tantas manos, que no se conocen, que han trabajado unidas por un objetivo invisible, una utopía que por la voluntad de alguien que no dejó de tirar del carro, ha llegado a la imprenta. Es nuestro pequeño homenaje a la perseverancia, cualidad intrínseca de quien se deja llamar profesor.

P.S. Si has llegado hasta aquí te mereces saber que lo que de verdad quería escribir era… Tengo un libro publicado, tengo un libro, tengo un libro! Le agradezco a mis padres que me han criado… blablabla 🙂

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